Thursday, October 13, 2011

Eventualmente... La Muerte vive, La Muerte muere, La vida muere, y la Vida Vive.



Iñaki Echavarne, bar Giardinetto, calle Granada del Penedés, Barcelona, julio de 1994
Durante un tiempo la Crítica acompaña a la Obra, luego la Crítica se desvanece y son los Lectores quienes la acompañan. El viaje puede ser largo o corto. Luego los Lectores mueren uno por uno y la Obra sigue sola, aunque otra Crítica y otros Lectores poco a poco vayan acompañándose a su singladura. Luego la Crítica muere otra vez y los Lectores mueren otra vez y sobre esa huella de huesos sigue la Obra su viaje hacia la soledad. Acercarse a ella, navegar a su estela es señal inequívoca de muerte segura, pero otra Crítica y otros Lectores se le acercan incansables e implacables y el tiempo y la velocidad los devoran. Finalmente la Obra viaja irremediablemente sola en la Inmensidad. Y un día la Obra muere, como mueren todas las cosas, como se extinguirá el Sol y la Tierra, el Sistema Solar y la Galaxia y la más recóndita memoria de los hombres. Todo lo que empieza como comedia acaba como tragedia.

Aurelio Baca, Feria del Libro, Madrid, julio de 1994
Todo lo que empieza como comedia acaba como tragicomedia.

Pere Ordóñez, Feria del Libro, Madrid, julio de 1994
Todo lo que empieza como comedia acaba indefectiblemente como comedia.

Julio Martínez Morales, Feria del Libro, Madrid, julio de 1994
Todo lo que empieza como comedia acaba como ejercicio criptográfico.

Pablo del Valle, Feria del Libro, Madrid, julio de 1994
Todo lo que empieza como comedia termina como película de terror.

Marco Antonio Palacios, Feria del Libro, Madrid, julio de 1994
Lo que empieza como comedia acaba como marcha triunfal, ¿no?

Hernando García León, Feria del Libro, Madrid, julio de 1994
Todo lo que empieza como comedia indefectiblemente acaba como misterio.

Pelayo Barrendoáin, Feria del Libro, Madrir, julio de 1994
Todo lo que empieza como comedia acaba como un responso en el vacío.

Felipe Müller, bar Céntrico, calle Tallers, Barcelona, septiembre de 1995
Todo lo que empieza como comedia acaba como monólogo cómico, pero ya no nos reímos...

Los Detectives Salvajes, Roberto Bolaño

¿o sí?

1 comment:

Totò said...

Bioy escribe en su diario que Borges una tarde dijo: BORGES: «Es verdad. También tenía razón Aristóteles: no conviene ser gracioso porque uno puede ser ridículo. Véase el destino de Bustos Domecq».

Borges, Adolfo Bioy Casares.